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Ayudando a tu compañero: Técnicas de asistencia.

Después de practicar nuestra flotabilidad y conocer los 5 básicos del buceo técnico es hora de dar el siguiente paso: la asistencia a nuestro compañero en situaciones de riesgo.

Durante una inmersión nos encontramos en un medio desfavorable para nosotros: dependemos de un sistema de respiración, nuestras capacidades motoras se ven limitadas y los tiempos de respuesta se alargan. Ante cualquier imprevisto somos más vulnerables que en condiciones normales, por lo que es importante una metodología de acción ante estos casos.

Por ejemplo, puede que nuestra máscara de buceo se rompa, nuestros reguladores fallen o que nos quedemos sin aire en nuestra botella. Es más, en el peor de los casos, puede que nos pase todo a la vez. Es muy improbable si somos unos buceadores seguros, pero esa pequeña posibilidad existe. Hoy os voy a mostrar los entrenamientos de asistencia subacuática que practicamos en la piscina: Asistencia de un compañero sin donación de aire y con donación de aire.

Asistencia de un compañero sin donación de aire.

La situación es la siguiente, a nuestro compañero se le rompe la máscara con la consecuente pérdida parcial de su visibilidad. Si, como debemos, estamos siempre cerca de nuestro compañero, no tardaremos nada en cogerlo del brazo y tranquilizarlo. Es importante que mantenga la respiración calmada al igual que su flotabilidad (el mayor peligro en estos casos es boyar o irnos al fondo).

Nos colocamos a su lado y procedemos a salir a la superficie. Si necesitamos recorrer una distancia hasta llegar al punto de ascensión, lo haremos al lado de nuestro compañero, siempre sujetando su brazo, ya que sirve de guía para nuestro compañero y como medio de comunicación:

  • Si damos un ligero tirón hacia delante le estamos diciendo a nuestro compañero que avance hacia delante.
  • Si damos un ligero tirón hacia atrás le estamos diciendo que se detenga hasta nueva señal (un tirón hacia delante para seguir avanzando).

Llegados al punto de ascensión, el cabo del ancla por ejemplo, procedemos a ascender, siendo nosotros responsables de controlar la ascensión de forma segura. Sin embargo, si disponemos de una máscara de emergencia se la podemos dar en el fondo a nuestro compañero para que se la coloque como en el quinto paso de los 5 básicos.

En este video podéis ver un ejemplo de asistencia sin donación de aire.

Asistencia de un compañero con donación de aire.

En este caso, la situación se complica, nuestro compañero nos indica que no tiene aire y además… ¡se le rompe la máscara!

Rápidamente le donamos aire, como aprendimos en el cuarto paso de los 5 básicos y procedemos a guiar a nuestro compañero al punto de ascensión para salir a la superficie de la misma manera que explicamos previamente.

Hay que tener cuenta que en esta situación es primordial mantenerse muy cerca de nuestro compañero. Sin embargo, en ambientes especiales como cuevas y pecios, donde podemos encontrar pasos estrechos donde solo podremos pasar de uno en uno, tendremos que aprovechar la longitud del latiguillo del regulador primario propio de la configuración Hogarhtiana (2.10 m) para ir por delante, guiando a nuestro compañero.

En estos casos también nos serviría de gran ayuda que hubiéramos dispuesto un cabo guía para que nuestro compañero lo sostenga entre sus manos y le facilite la tarea de avanzar ante pasos estrechos o poco iluminados.

Un ejemplo de esta situación lo tenéis en este video de entrenamiento.

Mejorando un aspecto clave: La seguridad.

Puede sonar repetitivo, pero es el gran pilar del buceo: La seguridad. Es clave estar preparados para situaciones límites con una metodología totalmente interiorizada. De esta forma podremos realizarla de forma prácticamente automática y manteniendo la calma. Así evitaremos complicar una situación ya de por sí peligrosa y resolverla satisfactoriamente.

Tanais Menéndez.

Buceadores: Fran Rodríguez, Orfe Rodríguez, Tanais Menéndez.

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