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Mejora tu técnica de buceo durante el invierno: TRIM y flotabilidad.

Seguro que os pasado más de una vez. Termina la temporada de buceo, guardas tu equipo con el mantenimiento adecuado para pasar el invierno y esperas con ansia la vuelta del verano para volver al mar, tu segundo hogar.

La sorpresa te llega cuando haces la primera inmersión del año y te encuentras con que el chaleco no termina de funcionar como recordabas, en un acto de rebeldía que no comprendes… ¿Pero no tenía esto dominado?

Somos animales de costumbres, lo que no practicamos de forma habitual se pierde en mayor o menor grado y la técnica de buceo tiende hacia esta pérdida; por lo que la práctica de una correcta flotabilidad y posición (trim) durante el invierno nos permitirá mantener y perfeccionar las técnicas que nos harán disfrutar del buceo de una forma más eficiente.

El trim, una técnica fundamental.

Hoy voy a explicar de forma sencilla cómo tener una posición adecuada durante el buceo, lo que en buceo técnico se denomina TRIM. Esto es un factor determinante para nuestra hidrodinámica, si adoptamos una posición incorrecta (con la cabeza muy levantada o inclinada) estaremos aumentando nuestra resistencia al desplazamiento en el momento en que comencemos a avanzar. Esto se traduce en un mayor esfuerzo, y consumo de aire, molestias musculares etc

Configura correctamente tu equipo y entrena.

Debemos comenzar por lastrarnos adecuadamente (ni mucho ni poco peso, haciendo las correspondientes pruebas de lastrado) y colocar la botella de forma correcta: Si la colocamos muy abajo nos empujará la cabeza hacia arriba y si la ponemos demasiado arriba la grifería nos impedirá mirar hacia el frente. La posición correcta es a la altura que nos permita poder cerrar la grifería con nuestras manos si estiramos nuestro brazo por detrás de la cabeza.

Una vez cumplidos estos requisitos vamos a entrenar nuestro Trim. Sobre el fondo de la piscina nos colocamos boca abajo, completamente estirados. Podemos colocarnos frente a la pared de la piscina para tener una referencia.

A continuación, levantamos nuestro mentón para mirar hacia el frente, manteniendo el cuerpo apoyado en el fondo. De esta forma estamos asegurando que solo estamos moviendo nuestro cuello para mirar al frente y no estamos incorporando el cuerpo.

El siguiente paso es flexionar nuestras rodillas, seguimos con el resto del cuerpo pegado al fondo. Llegados a este punto solo tenemos alzados nuestro cuello y la mitad inferior de nuestras piernas. Solo nos queda colocar las aletas de forma que hagamos un ángulo de 90º respecto a nuestras piernas flexionadas, como resultado, estamos formando dos ángulos de 90º, uno con las rodillas flexionadas y otro con los tobillos. En el siguiente vídeo podéis ver como realizo estos pasos, terminando en una posición con un trim más o menos correcto.

Para terminar, manteniendo esta posición, nos elevamos del fondo, lo ideal es hacerlo con el mínimo aleteo posible y valiéndonos de nuestros pulmones. Podemos mantener la distancia con la pared tocándola levemente con nuestros dedos. Este ejercicio también nos sirve para entrenar nuestra flotabilidad, buscando una posición lo más estática posible, con el mínimo movimiento/ consumo de aire y sin desplazarnos en ninguna dirección. El final del ejercicio lo podéis ver en este clip.

Esta es la base, ¡pero es el punto de partida hacia técnicas más avanzadas!

Con este ejercicio podemos mejorar mucho nuestra técnica, ser unos buceadores más eficientes y respetuosos con el medio (evitamos tocar fondo, aletear de forma descontrolada) y nos permite realizar otras técnicas como el aleteo hacia atrás o la rotación de una forma correcta, como podemos ver en este vídeo de nuestro compañero Noel.

Así que aprovecha este invierno para llegar a la temporada de buceo como un auténtico profesional!!

Tanais Menéndez.

Buceador 2 Estrellas.

Cronossub Member.

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